miércoles, 2 de octubre de 2019

Champiñones al Cidrón: una receta aromática, fácil y diferente



    Hay recetas que sorprenden sin necesidad de ingredientes complicados, y estos champiñones al cidrón son prueba de eso. Son suaves, jugosos y con un aroma cítrico y herbal que los hace especiales, perfectos para acompañar carnes, servir sobre tostadas o incluso como plato ligero para la cena.

    Si te gustan las preparaciones sencillas pero con un toque distinto gracias a las hierbas, esta combinación te va a encantar.

    ¿Qué es el cidrón y por qué queda tan bien en esta receta?

    El cidrón, también conocido como hierba luisa o verbena de limón, es una planta aromática con un perfume fresco, entre limón y flores suaves. Se usa mucho en infusiones, pero en la cocina aporta un toque delicado que realza el sabor de vegetales, salsas y platos suaves como los champiñones.

    En esta receta, el cidrón no invade, sino que acompaña. Le da una personalidad muy especial al plato.

    Ingredientes para hacer champiñones al cidrón

    • Champiñones: 400 gr
    • Tomates rojos maduros (jitomates): 250 gr
    • Azúcar: ½ cucharadita.
    • Mantequilla o margarina para opción vegana: 2 cucharadas.
    • Chalotas: 4
    • Hojas de cidrón: lavar y picar hasta obtener ½ taza.
    • Vino blanco: ½ taza o 120 ml
    • Sal al gusto
    • Pimienta al gusto.
    • Aceite de oliva.

    Cómo hacer champiñones al cidrón paso a paso

    Esta receta se hace en pocos minutos, pero el secreto está en no apurar el proceso para que los sabores se integren bien.

    1. Preparar los ingredientes

    Limpia los champiñones con un paño húmedo o papel de cocina y córtalos en láminas. Lava los tomates, pélalos y resérvalos. Pela las chalotas y córtalas en plumas finas. Lava bien las hojas de cidrón y pícalas finamente.

    2. Sofreír la base aromática

    En una sartén amplia, derrite la mantequilla junto con un chorrito de aceite de oliva a fuego medio. El aceite ayuda a que la mantequilla no se queme.

    Añade las chalotas, una pizca de sal y pimienta, y cocina durante unos 5 minutos hasta que estén suaves y ligeramente transparentes. Aquí empieza a formarse el sabor base del plato.

    3. Añadir un toque dulce

    Incorpora la media cucharadita de azúcar y deja que se cocine durante un minuto más. Esto ayuda a equilibrar la acidez del tomate y realzar el sabor general.

    4. Integrar el cidrón y los champiñones

    Agrega las hojas de cidrón picadas y los champiñones laminados. Revuelve bien para que se impregnen de la grasa aromatizada y saltea durante unos 2 minutos. Notarás cómo empieza a sentirse ese aroma cítrico tan agradable.

    5. Desglasar con vino

    Vierte el vino blanco y deja cocinar a fuego medio hasta que el líquido se reduzca. Esto concentra los sabores y deja una salsita ligera y deliciosa.

    Prueba y ajusta de sal y pimienta si hace falta.

    6. Servir con tomates frescos

    Retira del fuego. Parte los tomates en mitades o en rodajas gruesas, colócalos en el plato, añade unas hojitas frescas de cidrón, un chorrito de aceite de oliva y, por encima, sirve los champiñones calientes con su jugo.

    La mezcla de tomate fresco con los champiñones aromáticos queda increíble.

    Consejos para que los champiñones queden perfectos

    • No laves los champiñones bajo el chorro de agua, absorben mucha humedad y se ponen aguados.
    • No llenes demasiado la sartén, así se doran mejor en lugar de hervirse.
    • Si no tienes chalotas, puedes usar cebolla blanca o morada, pero las chalotas dan un sabor más suave.

    Variaciones de esta receta

    • Puedes añadir un poco de crema vegetal al final para una versión más cremosa.
    • Si te gusta el toque ácido, unas gotas de limón al final también combinan muy bien con el cidrón.
    • Sirve estos champiñones sobre pan tostado para una entrada diferente.

    ¿Se pueden guardar estos champiñones?

    Sí. Puedes guardarlos en un recipiente hermético en la nevera hasta por 2 días. Para recalentarlos, hazlo a fuego bajo en una sartén para que no se sequen.

    Un plato sencillo con aroma a jardín

    Estos champiñones al cidrón son de esas recetas que parecen simples, pero cuando las pruebas, tienen algo especial. El aroma de las hierbas, el vino reducido y la suavidad de los champiñones hacen que valga totalmente la pena prepararlos.

    Perfectos para cuando quieres cocinar algo ligero, natural y lleno de sabor.






jueves, 13 de junio de 2019

Crema de apio





Crema de apio casera fácil para una comida suave y reconfortante

La crema de apio casera fácil es una receta perfecta cuando quieres algo ligero, caliente y lleno de sabor. Es ideal como entrada o como cena suave, y lo mejor es que se prepara con ingredientes sencillos que suelen estar en casa.

El apio, bien cocinado, aporta un sabor delicado que combinado con la papa y la leche crea una textura cremosa muy agradable. Esta preparación es práctica, rendidora y perfecta para quienes buscan una sopa casera reconfortante.

Ingredientes para hacer crema de apio

  • Apio: 1 planta pequeña y fresca
  • Cebolla cabezona blanca: 1 mediana (o cebolla deshidratada: 3 cucharadas)
  • Papas: 1 libra
  • Agua: 1 litro
  • Leche: 1 litro
  • Caldo vegetal en cubos: 3
  • Pimienta: al gusto
  • Queso parmesano: al gusto

Cómo preparar crema de apio casera fácil paso a paso

  1. Pela las papas, pícalas en trozos medianos y resérvalas.
  2. Prepara el caldo vegetal con el litro de agua y los cubos de caldo. Resérvalo caliente.
  3. Si usas cebolla fresca, pícala finamente.
  4. Limpia bien los tallos de apio, retira las hebras externas y córtalos en trozos.
  5. En una olla, coloca el apio, la cebolla y las papas. Añade el caldo vegetal.
  6. Sazona con pimienta al gusto y cocina hasta que el apio y las papas estén blandos.
  7. Retira los sólidos y licúalos hasta obtener un puré suave.
  8. Vuelve a integrar el puré al caldo y mezcla bien.
  9. Añade la leche y calienta a fuego bajo sin dejar que hierva.
  10. Sirve caliente, espolvorea queso parmesano y decora con hojas de apio.

Consejos para que la crema de apio quede más cremosa

Para que la crema de apio casera fácil tenga mejor textura, asegúrate de cocinar bien el apio y la papa antes de licuar. Si deseas una consistencia más espesa, puedes añadir un poco más de papa. Si la prefieres más ligera, agrega un poco más de leche caliente.

Conclusión

Esta crema de apio casera fácil es una opción deliciosa, económica y perfecta para cualquier día. Con pocos pasos puedes lograr una sopa cremosa, suave y muy reconfortante.




miércoles, 12 de junio de 2019

Alcachofas con albahaca y menta




Alcachofas con albahaca y menta: una receta fresca y diferente

Las alcachofas con albahaca y menta son una forma deliciosa y aromática de disfrutar esta verdura. Su sabor suave combina muy bien con el toque fresco de las hierbas, creando un plato ligero pero lleno de personalidad.

Esta receta es perfecta como acompañamiento o como plato principal si buscas algo vegetal, sencillo y elegante. Además, la cocción con vino y limón ayuda a resaltar el sabor natural de las alcachofas sin necesidad de ingredientes complicados.

Ingredientes para hacer alcachofas con albahaca y menta

  • Alcachofas medianas: 8
  • Limones: 4
  • Ramos de albahaca fresca: 2
  • Ramitos de menta fresca: 3
  • Agua: 3 tazas
  • Vino tinto: ½ botella
  • Aceite de oliva: al gusto

Cómo preparar alcachofas con albahaca y menta paso a paso

  1. Toma las alcachofas y retira las hojas externas más duras. Luego corta la parte superior para quitar la zona espinosa.
  2. Haz un corte en la base para limpiarlas mejor y colócalas en un recipiente con agua y el zumo de dos limones. Reserva también las mitades de limón que usaste.
  3. Lava bien la albahaca y la menta. Reserva.
  4. En una sartén profunda o cacerola amplia, coloca las alcachofas junto con las mitades de limón reservadas y la mitad de la albahaca y la menta.
  5. Incorpora el agua y el vino tinto hasta cubrir parcialmente las alcachofas.
  6. Lleva a ebullición. Cuando empiece a hervir, baja el fuego y cocina lentamente durante unos 45 minutos. Remueve de vez en cuando para que se impregnen bien de sabor.
  7. Corta los dos limones restantes en trozos y añádelos a la cocción junto con el resto de la albahaca y la menta. Deja que se integren los aromas unos minutos más.
  8. Retira del fuego y baña las alcachofas con un poco de aceite de oliva antes de servir.
  9. Sirve calientes o tibias y disfruta su sabor fresco y aromático.

Consejos para que las alcachofas queden tiernas y sabrosas

Para que las alcachofas con albahaca y menta queden en su punto, es importante no saltarse el paso de ponerlas en agua con limón. Esto evita que se oxiden y ayuda a mantener su color.

La cocción lenta también es clave. Si el fuego está muy alto, pueden quedar duras por dentro. Lo ideal es una cocción suave que permita que absorban el sabor de las hierbas, el vino y el limón.

Conclusión

Estas alcachofas con albahaca y menta son una receta sencilla pero diferente, perfecta para quienes disfrutan sabores frescos y naturales. Con pocos ingredientes y una cocción lenta, puedes lograr un plato aromático, ligero y muy especial.



martes, 11 de junio de 2019

Brochetas a la brasa de ternera jugosas con adobo aromático



Brochetas a la brasa de ternera con sabor intenso y jugoso

Las brochetas a la brasa de ternera son una opción deliciosa cuando quieres preparar algo diferente, lleno de sabor y perfecto para compartir. El secreto está en el adobo: una mezcla aromática que impregna la carne y la deja jugosa por dentro y dorada por fuera.

Esta receta combina especias, hierbas y un toque dulce que equilibra el sabor de la ternera. Son ideales para una parrillada, una reunión familiar o simplemente para darte un gusto con algo especial hecho en casa.

Ingredientes para preparar las brochetas a la brasa

  • Ternera: 1 ½ kg
  • Ajo en polvo: ½ cucharadita
  • Salsa de soya: ½ taza (puede reemplazarse por salsa de ostras)
  • Limoncillo fresco: 4 tallos
  • Galanga en polvo: 1 cucharadita
  • Cúrcuma en polvo: 1 cucharadita
  • Azúcar morena: ½ taza
  • Sal: al gusto
  • Aceite de oliva: 2 cucharadas
  • Pinchos de madera: los necesarios

Cómo hacer brochetas a la brasa paso a paso

  1. Lava bien el limoncillo y pícalo finamente. Resérvalo.
  2. En un recipiente grande mezcla el limoncillo, el ajo en polvo, la galanga, la cúrcuma, el azúcar morena, la sal, el aceite de oliva y la salsa de soya (o salsa de ostras).
  3. Toma la ternera y córtala en tiras largas y finas para que se cocinen de manera uniforme.
  4. Coloca la carne en un recipiente amplio y añade el adobo que preparaste.
  5. Mezcla y masajea bien la carne con el adobo hasta que todas las tiras queden completamente impregnadas.
  6. Cubre el recipiente con film transparente y llévalo a la nevera durante al menos una hora. Si puedes dejarla marinar unas 4 horas, el sabor será mucho más intenso.
  7. Si usas pinchos de madera, puedes humedecerlos previamente en agua para evitar que se quemen en la brasa.
  8. Ensarta las tiras de carne en los pinchos formando las brochetas.
  9. Llévalas a la parrilla o brasa caliente y ásalas por ambos lados hasta que estén doradas por fuera y cocidas por dentro.
  10. Retira del fuego y sírvelas calientes.

Consejos para que las brochetas queden más jugosas

Para que las brochetas a la brasa de ternera queden jugosas, es importante no cortarlas demasiado gruesas ni demasiado finas. Un grosor medio permite que se doren sin secarse.

El tiempo de marinado también influye mucho. Cuanto más tiempo repose la carne en el adobo, más profundo será el sabor. Además, evita cocinarlas a fuego demasiado alto para que no se quemen por fuera y queden crudas por dentro.

Cómo servir las brochetas a la brasa

Estas brochetas combinan muy bien con arroz blanco, ensaladas frescas o verduras a la parrilla. También puedes acompañarlas con una salsa ligera o un poco de limón para realzar aún más el sabor.

Conclusión

Las brochetas a la brasa de ternera son una receta llena de aroma, sabor y textura. Con un buen adobo y una cocción adecuada, puedes lograr un plato jugoso, dorado y perfecto para compartir en cualquier ocasión especial.


Costillas en salsa de mango y flor de Jamaica jugosas y agridulces


Costillas en salsa de mango y flor de Jamaica con sabor agridulce irresistible

Las costillas en salsa de mango y flor de Jamaica son una receta perfecta para quienes disfrutan los sabores intensos y diferentes. La combinación entre el dulzor del mango y la acidez característica de la Jamaica crea una salsa espesa, aromática y llena de personalidad.

Estas costillas quedan jugosas por dentro y bien cubiertas de una salsa brillante y sabrosa por fuera. Son ideales para una comida especial, una reunión familiar o cuando quieres sorprender con algo fuera de lo común.

Ingredientes para hacer las costillas en salsa de mango y flor de Jamaica

  • Costillas de cerdo: 2 kilos
  • Flores de Jamaica deshidratadas: 2 tazas
  • Néctar de mango: 250 ml
  • Agua: 3 tazas
  • Cebolla cabezona blanca: ½ unidad
  • Hoja de laurel: 1
  • Puré de tomate: 1 taza
  • Vinagre: ½ taza
  • Salsa inglesa: 2 cucharadas
  • Mostaza Dijon: 1 cucharada
  • Orégano: ½ cucharada
  • Ajo en polvo: 1 cucharadita
  • Paprika: 1 cucharadita
  • Azúcar morena: 2 cucharadas
  • Pimienta: al gusto
  • Sal: al gusto

Cómo preparar costillas en salsa de mango y flor de Jamaica paso a paso

  1. Coloca tres tazas de agua en una olla y llévala al fuego. Cuando hierva, añade las flores de Jamaica, mezcla bien y apaga el fuego. Deja reposar 5 minutos y reserva las flores junto con el líquido.
  2. Precalienta el horno a 180 °C.
  3. En una olla a presión, agrega el néctar de mango, el líquido de Jamaica, la sal, la pimienta, la cebolla, el laurel y las costillas.
  4. Tapa la olla y cocina hasta que comience a pitar. Cuenta aproximadamente 6 minutos de cocción. Luego deja que la olla se enfríe antes de abrir.
  5. En la licuadora coloca las flores de Jamaica cocidas junto con el puré de tomate y licúa brevemente.
  6. Añade a la licuadora el vinagre, la paprika, la salsa inglesa, el azúcar morena, la mostaza Dijon, el ajo en polvo, el orégano, la sal y la pimienta. Licúa nuevamente hasta obtener una salsa espesa.
  7. Retira las costillas de la olla y cúbrelas bien con la salsa de Jamaica y mango, asegurándote de que queden completamente impregnadas.
  8. Coloca las costillas en una bandeja para horno o refractaria y hornéalas hasta que estén bien cocidas y ligeramente doradas por fuera.
  9. Retira del horno y deja reposar unos minutos antes de servir.

Consejos para que la salsa quede en el punto perfecto

Si la salsa de las costillas en salsa de mango y flor de Jamaica queda muy espesa, puedes añadir un poco del líquido de cocción que reservaste. Esto ayuda a ajustar la textura sin perder sabor.

También puedes barnizar las costillas con más salsa durante el horneado para que queden más jugosas y con un color más intenso.

Cómo servir estas costillas agridulces

Estas costillas combinan muy bien con arroz blanco, puré de papa o una ensalada fresca que equilibre el sabor dulce y ácido de la salsa. Servidas calientes, su aroma es irresistible.

Conclusión

Las costillas en salsa de mango y flor de Jamaica son una receta diferente, llena de sabor y perfecta para salir de lo tradicional. Con su toque agridulce y su textura jugosa, se convierten fácilmente en el plato estrella de cualquier mesa.